Bajo Cero: Persiguiendo la aurora boreal en moto

Bajo Cero: Persiguiendo la aurora boreal en moto

Invierno y motociclismo son dos conceptos que no encajan. Andreas Hülsmann es de diferente opinión. Junto con Rainer Krippner, de Touratech Kassel, lideró una aventura en moto por el norte para ver la aurora boreal.

Bajo Cero: Persiguiendo la aurora boreal en moto

Estamos progresando increíblemente bien. Las calles están despejadas. Esperaba más movimiento en Finlandia. Rainer y yo estamos a 700 kilómetros al norte de Helsinki. Mis ojos están fijos en el velocímetro, queremos hacer la ruta Helsinki-Rovaniemi lo antes posible. Solo una pequeña cosa ha cambiado desde ayer. Hace más frío. Un grado bajo cero se muestra en la pantalla. Con cada kilómetro que recorremos en dirección al Círculo Polar Ártico el ambiente se va poniendo más invernal y Rainer viene con su máquina en solitario en buenas condiciones, aunque tiene problemas con los neumáticos. “La XChallenge va sobre el asfalto como si siguiera su propio camino”, me dice en la siguiente parada. Estamos en un camino totalmente nevado. Con mi equipo tengo menos problemas. Helsinki no supone un reto especial porque las carreteras están desnudas.

A 100 kilómetros antes del Círculo Polar Ártico el invierno comienza. Es tal y como me imaginaba: Caminos nevados y un deslumbrante paisaje invernal blanco. Se vuelve más difícil para Rainer porque la superficie del camino es traicionera. La nieve oculta surcos de hielo y agita su moto monocilíndrica. Necesita una pausa para acostumbrarse a esa conducción.

El termómetro permanece en el rango negativo todo el día. Aunque es marzo, el sol apenas aparece en el horizonte. A partir de ahora será siempre así hasta que lleguemos para ver la aurora boreal. Rainer usa su Smartphone para saber qué hora es en cada momento. La ciudad de Rovaniemi no es bonita. Es una ciudad más bien pragmática. Todo es liso y cuadrado, por lo que nos anima a seguir subiendo hacia el norte.

Papá Noel y los turistas

Justo en el Círculo Ártico vive un hombre muy especial. Visitamos Joulupukki, la residencia de Papá Noel, que atrae a 300.000 visitantes cada año, incluso en pleno verano, para hacerse fotos con él. Descubrimos cómo de popular es esta zona cuando tratamos de buscar alojamiento. Todos los hoteles están “completamente reservados”, pero en una de las recepciones nos preparan un camping a las afueras donde podemos coger algo de calor en una pequeña choza. Tiene algo especial y es más cómodo que las habitaciones del hotel. La noche se mantiene tranquila.

Bajo Cero: Persiguiendo la aurora boreal en moto

Nuestro viaje continúa hacia el norte. El gris del cielo se mezcla con el blanco del paisaje. Las vistas son poco interesantes. Con la última luz del día llegamos a Saariselkä, un pequeño lugar que solo tiene tiendas de souvenirs, restaurantes, un supermercado y hoteles. Con las motos resultamos algo exóticos, por lo que somos bienvenidos para muchos huéspedes. Sienten la necesidad de preguntarnos de dónde venimos y por qué hacemos esto, exponiéndonos a conducir las motos con el frío. Rainer es un apasionado de las aventuras pero era escéptico en torno a este viaje, porque el frío podía no permitirnos disfrutarlo. Por suerte, nuestro atuendo resulta extremadamente resistente a las heladas, lo que nos permite disfrutar sin problemas.

Dos días después entramos en Kiruna. Es un pueblo que vive enteramente de la minería. Aquí se extraen 27 millones de toneladas de mineral de hierro cada año. Conseguimos una choza en Leif donde podemos calentarnos y cocinar, aunque el dueño nos dice que no podemos utilizar dos componentes eléctricos a la vez. Además, nos ofrece una empresa de motos de nieve a precio especial para seguir nuestro camino. ¿Por qué íbamos a cambiar de vehículo?

Otro de los destinos que alcanzamos es Eishotel, en Jukkasjärvi, a 20 kilómetros de Kiruna. El camino nos llevará medio día. Nos trasladamos a una pequeña choza junto al lago y nos preparamos deseando que llegue la noche. El pronóstico es de cielo despejado y las aplicaciones que tenemos para predecir auroras boreales nos dan motivos para la esperanza.

Esperando a la Aurora Boreal

Bajo Cero: Persiguiendo la aurora boreal en moto

La ubicación es perfecta. Desde la cálida cabaña podemos mirar el cielo. Son nuestros ocho pies cuadrados de felicidad esperando a lo que suceda fuera. “Mala suerte”, nos dice una francesa después de atisbar algo de aurora boreal y desaparecer a los pocos minutos. Con un amigo de París ha venido a disfrutar de la magia del cielo. Hubiera sido genial hace dos días. Entonces, todo el cielo había estado brillando.

Muy cerca del camping de Leif está la atracción invernal de Laponia: El Icehotel en Jukkasjärvi. Es una mina de oro de turistas: Hasta 50,000 visitantes de diciembre a abril en el norte de Suecia. Puedes acceder a verlo simplemente o pasar la noche ahí, bajo 35.000 toneladas de nieve y hielo con 60 habitaciones y un bar. Pernoctar cuesta unos 300 euros en versión estándar; el de las suites es mucho mayor. Desde 2014, este edificio, construido con el 95% de agua, tiene detectores de incendios instalados.

Dos días después estamos en el Iceroad. Llevo a Rainer encantado sobre el hielo. La superficie es tan suave como el vidrio, y Reiner va adherido a él con su moto. La ruta es divertida en Blattnicksele, tiene casi trescientos metros de largo y unos cincuenta metros de ancho.

Por la tarde volvemos al hielo, esta vez con la tienda de campaña. Una noche en estas circunstancias no se prepara rápidamente, lo aprendemos conforme tratamos de colocar la tienda en condiciones tan duras. Cavar en la nieve, clavar las piquetas, coger leña para la estufa… todo esto no se hace en pocos minutos y el sol desaparece rápido.

Las temperaturas descienden rápidamente hasta -18°C. Estoy tumbado en mi sacro de dormir y el aire es absolutamente limpio. En el resquicio de la entrada de la tienda puedo ver un cielo estrellado. Lo único que no he podido ver es la aurora boreal. Con eso, habría sido todo perfecto.

Bajo Cero: Persiguiendo la aurora boreal en moto

 

Motocicleta y equipo para el viaje
Para un viaje en invierno de estas características es esencial la preparación de la moto. Lo primero, aceite de baja viscosidad para proteger el motor especialmente en los arranques en frío. También es importante el agua preparada para que no se congele por debajo de los -30°C y un aerosol conservante para proteger la pintura de la sal y la suciedad. Es interesante llevar una pala pequeña en caso de acumulación de nieve y una mini batería de arranque. En el apartado del equipamiento personal, es absolutamente indispensable llevar unos calentadores de piernas, puños calefactables, un casco perfectamente preparado para desempañar el cristal y un buen traje térmico.

Utilizado durante el viaje
Aceite de motor Motorex Top Speed ​​
Refrigerante Motorex M5.0
Spray conservante Motorex
Clavos de rosca 1200
Cubremanos de manillar

 

Texto y fotos: Andreas Hülsmann

Touratech Team


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