¿Debo equipar mi moto con defensas y protecciones? Lo que debes saber…

Te has comprado una motocicleta y llega el momento de equiparla. O quizá ya la tienes desde hace tiempo y te estás planteando protegerla con unas barras superiores o inferiores. Quizá simplemente te gusta la estética que ofrecen en la moto, o se la has visto a otros compañeros moteros y crees que sería una buena compra. Son varios los casos en los que uno se plantea equipar su moto con protecciones, y unas cuantas las razones por las que deberías hacerlo.

En este artículo te vamos a explicar los motivos y los casos en los que deberías proteger tu motocicleta y desmontaremos algunos mitos en torno a unos accesorios que, a día de hoy, se han convertido en unos de los más demandados del sector de las dos ruedas.

Pero antes de nada, hablemos de los conceptos. Aparte de las pequeñas piezas de protección para determinados elementos de tu moto, son las defensas superiores (o de estribo) y las inferiores (de motor), las que crean un caparazón que protege a tu motocicleta de los golpes y caídas convencionales, porque son las encargadas de tocar el suelo antes que nuestro cuerpo y que la propia motocicleta, evitándonos fuertes lesiones o desperfectos en el vehículo

Defensas superiores o de estribo

Los componentes de nuestra moto se encuentran expuestos a toques, pequeñas caídas y otras algo más aparatosas, también a golpes o arañazos en el carenado. Unas defensas solucionan estos contratiempos en la mayoría de los casos, o aminoran sus efectos dañinos tanto para nosotros -los motoristas- como para nuestro vehículo.

En primer lugar, porque evita daños mayores en la parte superior de la moto. Aquí reside el depósito de combustible y el radiador de refrigeración del agua en caso de que la moto lo lleve. Por tanto, en el caso de una desafortunada caída, las barras protegerán el depósito no solo contra arañazos y pequeños golpes, sino también contra un impacto que puedan producir una fuga de gasolina, una situación que es siempre peligrosa.

Además, las motos que cuentan con refrigeración líquida -como es el caso de las BMW R 1250 GS y muchas de las R 1200 GS- son más delicadas a la hora de sufrir caídas y golpes. En un mal golpe, podría incluso hacerse una perforación en el tanque, lo que puede suponer que el motor se quede sin este liquido y empiece a sobre calentarse, terminando de romper el motor.

Defensas Inferiores o de motor

La parte inferior de la motocicleta es una de las partes más propensas a sufrir los daños de mayor importancia. En primer lugar, porque es la parte más expuesta y la más cercana al suelo. Además, es la parte donde reside el motor, que es el corazón de tu motocicleta y, por tanto, donde es más costoso hacer todo tipo de reparaciones.

Las defensas inferiores tratan de poner a salvo componentes como el cilindro o la tapa de la culata. Un golpe en la tapa del cilindro, como fruto de una caída o de un impacto durante la marcha, puede ocasionar una pequeña desviación que hará que el cilindro deje de funcionar correctamente. ¡Puede que ni te des cuenta si esto sucede! Por otro lado, un golpe en la tapa de la culata puede producir una perforación en ella, lo que conllevaría pérdidas de aceite en la moto hasta pararse, e incluso quemar el motor al no disponer de lubricante.

En definitiva, un golpe, por tonto que sea, puede implicar tener que acabar un viaje o incluso que nuestra moto pase un buen tiempo en el taller.

Desmontando mitos: ¡Las defensas no solo son para el offroad!

Las caídas más frecuentes que se producen entre los motociclistas no son precisamente realizando una conducción de riesgo alto o moderado. ¿A qué motorista veterano no se le ha caído la motocicleta en alguna ocasión? A veces… ¡hasta estando en parado! De hecho, la inmensa mayoría de los conductores de vehículos de dos ruedas lo hacen siempre o casi siempre en carretera, por lo que es un mito falso pero muy extendido el que las defensas y protecciones sean para practicar offroad.

Las defensas para una moto no sólo están dirigidas para los moteros más aventureros, contar con ellas nos asegura que, además de proteger la parte mecánica de nuestra moto en una caída, también protegerán la parte estética. Y es que no hay nada que de más rabia que ver como nuestra moto queda dañada por una caída tonta o, lo que es peor, tenga que pasar por el taller.

Plantea tus defensas como una inversión o como un seguro anti-daños

Por todas las razones anteriores, te aconsejamos que plantees adquirir unas defensas de moto no sólo como un elemento de protección, sino también como un seguro o una inversión a largo plazo. Igual que aseguras tu teléfono móvil con una funda o un cristal templado, unas defensas de moto harán que difícilmente tengas que pasar por el taller. Además, teniendo en cuenta el coste de cualquier reparación por pequeña que sea, una ligera caída o un roce ya quede haber amortizado el gasto que has realizado en tus defensas. Por ejemplo, con las defensas superiores se pueden evitar daños extremadamente costosos en las piezas del carenado, e incluso en esos arañazos que siempre resultan tan molestos.

Huye de las malas defensas de moto

Pero no todas las barras de protección son iguales. ¡Las hay que incluso pueden ser perjudiciales para tu moto! En el mercado existen defensas de protección baratas que tan solo aportan la versión estética, dando a tu motocicleta una visión más trail, pero que están realizadas con materiales poco resistentes. De hecho, suelen ser débiles hasta el punto de partirse o hundirse con golpes moderados y acabar dañando más la motocicleta que si no se llevaran. Una defensa, más allá de ser bonita, ha de ser funcional. Para eso las compramos, ¿verdad?

Las defensas Touratech

Como fruto de años de investigación y de nuestros viajes alrededor del mundo, en Touratech somos reconocidos mundialmente por nuestras defensas y accesorios de protección. Esa protección se hace cada vez más necesaria en máquinas de la potencia y recorrido de motos de alta cilindrada y, especialmente, del segmento touring y maxi-trail, en cuyas defensas ponemos especial dedicación.

El resultado son unas protecciones con una pared interna del tubo de 2 milímetros y un diseño tubular de 25mm de diámetro de grosor, con los que hemos logrado la máxima solidez y resistencia contra los impactos. Los numerosos puntos de anclaje, los puntos de curvatura y la travesía central garantizan una protección segura, no solo para los cilindros, sino también para el chasis y el motor. Con ellas, las fuerzas recibidas por los impactos se desvían de un modo seguro y acaban degradándose suavemente, protegiendo la parte superior del motor y el carenado. Lo hacen además conservando las formas y la estética que tanto gusta a los propietarios de su moto.